El piloto probador de Ducati, Michele Pirro, fue uno de los testigos directos del regreso de Marc Márquez a la actividad en pista, luego del período de recuperación que mantuvo al español alejado de la competición. Durante unas pruebas privadas, el italiano pudo rodar junto al múltiple campeón del mundo y no ocultó su sorpresa ante la rapidez con la que Márquez volvió a mostrar un ritmo competitivo.

Pirro explicó que, a pesar de tratarse de un entrenamiento controlado y sin presión oficial, la intensidad del piloto español fue evidente desde las primeras vueltas. Según relató, intentó seguirlo de cerca, pero solo logró mantenerse a su estela durante un par de giros antes de que Márquez marcara diferencias, dejando claro que sus reflejos y agresividad en pista siguen intactos.

El regreso se produjo en un ambiente distendido, donde Márquez se mostró cómodo, sonriente y disfrutando nuevamente de la conducción tras superar la lesión. Para Pirro, más allá de los tiempos registrados, lo más llamativo fue la actitud del español, quien rápidamente recuperó sensaciones y confianza, algo poco habitual después de una pausa prolongada por motivos físicos.

El piloto probador de Ducati también destacó que la moto utilizada en estas sesiones permitió a Márquez trabajar con seguridad, sin asumir riesgos innecesarios, lo que facilitó una readaptación progresiva a la velocidad y a las exigencias del asfalto. Este tipo de entrenamientos, señaló, resultan claves para medir el estado real de un piloto antes de afrontar compromisos mayores.

La presencia de Márquez en pista no pasó desapercibida y alimentó las expectativas de cara a su futuro inmediato en el campeonato. Su retorno, observado de cerca por Pirro, refuerza la percepción de que el español sigue siendo un referente del motociclismo mundial, capaz de volver con fuerza incluso después de atravesar etapas complicadas lejos de la competición.

Con información de: Mundo Deportivo

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